FIG. 96Recorridos
Cómo funciona un hormiguero: recorre sus cámaras y túneles
Con 5 mm de altura, una brizna de césped te supera 20 veces y una hormiga negra de jardín pasa a la altura de tu pecho.
Este dispositivo no puede mostrar el modelo 3D. Abajo puedes leer los pasos de la guía como texto.
1 / 19 Te reduces a 5 mmPasas de 1,7 m a 5 mm, la longitud aproximada de una hormiga de jardín. La hierba parece árboles y una hormiga pasa a la altura de tu pecho. Camina, mira y usa Reducir y Aumentar o el control Tamaño.
Arrastra para girar. Usa la rueda o pellizca para ampliar.
Qué estás recorriendo
Un hormiguero funciona mediante el trabajo de sus obreras, que buscan alimento, cuidan las crías y mantienen cámaras comunicadas por túneles. Aquí puedes recorrerlo con 5 mm de altura, tras reducirte desde 1,7 m, aproximadamente hasta la longitud de una hormiga negra de jardín. Túmbate en el césped, apoya la mejilla en la tierra y mira a ras del suelo: la hierba que cortas cada pocas semanas forma una pared, una gota sobre un trébol refleja el cielo y una hormiga pasa palpando con las antenas. La exposición lleva esa perspectiva hasta el interior del nido.
El jardín es un cuadrado de 4,8 m de lado, parecido a un pequeño patio, dividido en cuatro sectores alrededor de un montículo. Al noroeste hay césped con tréboles, un tallo cubierto de pulgones y una miga de galleta al final de un rastro. Al noreste hay arena y rocío, hormigas del desierto, un cráter de hormigas melíferas y un charco. Al suroeste, las legionarias recorren la hojarasca de selva y un vivac de hormigas vivas cuelga bajo un tronco. Al sureste hay un arbusto con un nido de hojas cosidas por hormigas tejedoras entre las ramas altas.
Bajo el montículo central, los túneles unen seis cámaras: un pozo de entrada, una cámara de la reina, un criadero, una despensa de miel, un huerto de hongos y una cámara de residuos. Con 5 mm puedes bajar por la boca superior y recorrerlas todas. Un nido real pertenece a una sola especie; este es una composición, una sala de museo y no una única colonia. La sección sobre diferencias con la realidad detalla los cambios.
Aquí viven 27 especies, desde la hormiga faraón de 2 mm hasta Dinoponera de 3 cm, más de 1300 hormigas en total. Siguen sus rastros, transportan hojas, cuelgan del techo, flotan en balsa y se agarran formando un nido vivo. Una guía enumera sus tamaños, alimento, velocidad y fuentes. En las escenas principales hay una figura lisa y sin rostro de tu tamaño actual para comparar siempre contigo.
Los primeros diez segundos
La exposición empieza a tu altura habitual, mirando el césped junto al montículo. Durante siete segundos te reduces 340 veces. La cámara baja hacia el suelo y la hierba asciende como un bosque que crece a cámara rápida. Al terminar, una hormiga negra de jardín cruza el sendero frente a ti a la altura de tu pecho. A la izquierda hay una gota de rocío de unos 9 mm, casi el doble de tu altura actual.
El factor 340 procede de dividir 1700 mm entre 5 mm. Es igual en toda la exposición: una brizna de 10 cm se convierte para ti en una torre de unos 34 m y un grano de arena de 1 mm en una roca de 34 cm. El indicador inferior izquierdo muestra tu altura y cuántas veces eres más pequeño que a tamaño real.
Puedes cambiar de tamaño en cualquier momento. El control Tu tamaño de Controles sigue una escala logarítmica de 2 mm a 1,7 m. Reducir y Aumentar, o Z y X, te reducen al 40 por ciento o te hacen crecer 2,5 veces de una vez. Bajo tierra no puedes superar los 9 mm porque los túneles solo tienen 15 mm de ancho.
Qué significa medir 5 mm
Hierba
Una hoja de césped mide pocos milímetros de ancho y suele tener entre 5 y 15 cm de largo. Si mides 5 mm, sus puntas quedan de 10 a 30 veces por encima de tu cabeza. Aquí crece en matas de cuatro hojas curvadas, plegadas por el nervio central como hojas reales, y las matas se mecen con el viento. El control Viento regula la intensidad. Sus bases son estrechas y permiten pasar entre ellas, pero no atravesar una hoja: a tu tamaño es una pared sólida.
Rocío
En una mañana fresca y despejada, el agua se condensa en las hojas y el suelo. Las gotas de la exposición miden entre 2 y 9 mm. A tamaño humano son cabezas de alfiler; al de una hormiga son rocas de cristal. Con calidad alta desvían la luz como lentes y la hierba de detrás aparece invertida y ampliada. Una cantidad tan pequeña de agua conserva su forma redonda porque la tensión superficial, la atracción entre moléculas de agua en la superficie, importa más que su peso. El reloj de Controles cambia la hora. El rocío está completo hasta las 8:00, mengua entre las 8:00 y las 11:00 y desaparece al avanzar la mañana.
Arena
Los geólogos llaman arena a los granos de entre 0,0625 mm y 2 mm según la escala de Chester Wentworth de 1922; los mayores son grava y los menores limo. Con 5 mm de altura, un grano grueso llega a la rodilla y los guijarros de 2 a 3 cm son rocas de cuatro a seis veces tu altura. La arena próxima se dibuja grano a grano en varios colores, pues la real es una mezcla de minerales.
Lluvia
La lluvia es un peligro real para un ser pequeño. Una gota de 2 mm cae a unos 6,5 m por segundo, según la medición de Ross Gunn y Gilbert Kinzer de 1949. Con 5 mm de altura, esa gota mide dos quintos de ti y llega más rápido que una persona al esprint. Activa Lluvia en Controles para ver gotas golpear el suelo y salpicar en anillos. Con el sonido activado, cada gota cercana produce un golpe sordo.
Comparar los tamaños contigo
Abre Yo en las herramientas para introducir tu altura y peso reales. La exposición indica cuántas hormigas de jardín de 4 mm harían una fila tan larga como tu altura (425 para una persona de 1,7 m) y cuántas veces eres más pequeño en ese momento.
La guía usa las mismas cifras. Cada tarjeta indica cuántas hormigas de esa especie equivalen a tu altura real y cómo se compara su longitud con tu tamaño actual. Un dibujo a escala coloca una persona de 5 mm junto a las obreras menores y mayores de la especie y una barra de 1 cm.
Para comparar directamente en la escena, activa Comparación de tamaños. Coloca delante de ti una figura de tu tamaño actual, una hormiga negra de jardín (4 mm), una soldado cortadora (14 mm), una hormiga bala (25 mm), una Dinoponera (30 mm) y una gota de lluvia de 2 mm. Crece hasta 1,7 m con la comparación activada y toda la fila queda como unas motas junto a tus pies.
Una hormiga de cerca
Ponte junto a una hormiga que camina midiendo 5 mm y podrás distinguir su anatomía. Como todo insecto tiene tres partes principales, pero diferentes de las de un escarabajo o una mosca. Delante está la cabeza, con mandíbulas que se abren lateralmente como alicates, dos ojos compuestos y dos antenas. Las antenas se doblan cerca de la base como un codo: un primer segmento largo, el escapo, seguido de un látigo flexible de segmentos menores. Son sus órganos principales de olfato, gusto y tacto, y nunca dejan de moverse.
Tras la cabeza está el mesosoma, la parte media que lleva las seis patas. Después viene la cintura estrecha característica: un pequeño nódulo en especies como la hormiga negra de jardín y dos en las cortadoras, las de fuego y las faraón. Detrás está el gáster, la parte posterior redondeada que contiene el buche, donde se guarda alimento para compartir, y en muchas especies un aguijón.
La hormiga camina con marcha trípode. Las patas delantera y trasera de un lado se mueven con la central del otro: tres apoyos forman siempre un triángulo estable mientras los otros tres avanzan. Observa cualquier hormiga y verás alternarse los dos triángulos. Las proporciones varían: las del desierto tienen patas largas que separan el cuerpo de la arena caliente; las cortadoras mayores, enormes cabezas llenas de músculo para cortar; las repletas melíferas, gásteres mucho mayores de lo normal.
¿Qué fuerza tiene realmente una hormiga?
«Una hormiga puede levantar 50 veces su peso» es uno de los datos animales más repetidos, pero la cifra cambia y casi nunca procede de una medición. Estas tres sí tienen un origen identificable. El panel Fuerza las dibuja en barras junto a ti.
La primera corresponde a cortadoras. En 2019 Pauline Segre y Gavin Taylor dieron cargas crecientes a obreras de Atta cephalotes y registraron la máxima que cada una podía llevar. La media fue 8,78 veces su peso y la proporción apenas cambió entre obreras pequeñas y grandes. En el campo, sin embargo, las grandes elegían hojas que representaban una parte menor de su capacidad y conservaban más fuerza de reserva.
La segunda es una estimación. Naturalistas que observaban el transporte de hojas y presas escribían a menudo que las hormigas podían con cien veces su peso o más. Ohio State University citó esta afirmación al informar sobre la tercera cifra.
La tercera mide otra cosa. En 2014 ingenieros de Ohio State pegaron hormigas de montículo de Allegheny boca abajo en una centrifugadora y aumentaron la velocidad. La articulación del cuello comenzó a estirarse con fuerzas de unas 350 veces el peso corporal y se rompió entre 3400 y 5000 veces. De ahí procede el titular de que levantan 5000 veces su peso, pero mide la tracción que soporta el cuello antes de desgarrarse, no la capacidad de levantar cargas.
Para una persona de 60 kg, las 8,78 veces de la cortadora equivaldrían a transportar 527 kg. Las 3400 a 5000 veces del cuello equivaldrían a sostener de 204 a 300 toneladas.
Por qué una hormiga gigante no sería fuerte
La razón de que los animales pequeños parezcan tan fuertes es geométrica. La fuerza muscular depende de su sección, que crece con el cuadrado de la longitud. El peso depende del volumen, que crece con el cubo. Al duplicar la longitud, los músculos se hacen cuatro veces más fuertes, pero el animal pesa ocho veces más.
Aplica esto a una obrera de 6 mm capaz de cargar 8,78 veces su peso y amplíala hasta 1,7 m. Su longitud aumenta 1700 / 6 = 283 veces. Sus músculos son 283² = 80 089 veces más fuertes, pero su peso aumenta 283³ = 22,7 millones de veces. La fuerza relativa cae por un factor de 283, de 8,78 a 8,78 / 283 = 0,031. Una hormiga de tamaño humano solo podría cargar cerca del 3 por ciento de su peso y probablemente apenas se sostendría. El panel Fuerza calcula esto para tu altura.
Las hormigas que llevan objetos grandes suelen cooperar. Grupos de hormigas locas de antenas largas transportan alimentos que pesan muchas veces más que una sola hormiga. Un estudio de Aviram Gelblum y colaboradores de 2015 mostró cómo unas pocas que conocen el camino guían al grupo entero.
Rastros olorosos
Activa Rastros olorosos en Controles: aparecen puntos morados para las hormigas negras de jardín, verdes para las cortadoras, naranjas para las legionarias y otros colores. Es una representación de algo invisible en un jardín real. Las hormigas marcan los caminos con feromonas, sustancias liberadas por glándulas corporales, y los siguen oliendo con las antenas.
El rastro comienza cuando una exploradora encuentra comida y marca la vuelta. Otras siguen la marca y, si encuentran alimento, añaden su olor al regresar. Por eso una fuente buena recibe un rastro intenso y muchas visitas. Al agotarse, nadie añade olor, el anterior se evapora y el rastro desaparece. Nadie planifica la ruta: surge de muchas pequeñas decisiones.
Los rastros también indican dirección. Duncan Jackson y colaboradores descubrieron en 2004 que las redes de las hormigas faraón se bifurcan en ángulos de unos 50 a 60 grados. Las dos ramas forman una punta dirigida al nido; basta su forma para saber hacia dónde volver. Al año siguiente el mismo grupo describió una feromona repelente que colocan al principio de los caminos sin salida: la primera señal de «paso prohibido» conocida en hormigas.
El reto Sigue el olor te pide actuar como una recolectora. Activa Rastros olorosos, ve a la miga y sigue el camino morado hasta la boca del nido. El rastro de las hormigas negras se bifurca de camino. Observa hacia dónde apunta la bifurcación.
Hormigas que crían pulgones
Al final del rastro morado hay un tallo cubierto de pequeños pulgones verdes, por el que las hormigas negras suben y bajan todo el día. Los pulgones succionan savia azucarada y expulsan el exceso como melaza. Las hormigas los acarician con las antenas para recogerla y ahuyentan a mariquitas y otros enemigos a cambio. Para muchas hormigas de jardín es una fuente principal de energía y el camino entre el nido y los pulgones es de los más transitados. Investigaciones recientes estudian cómo las bacterias que viven dentro de los pulgones modifican esta asociación.
Contar pasos y leer el sol
No todas las hormigas vuelven guiadas por el olor. Las del género Cataglyphis buscan alimento solas sobre arena caliente y abierta, donde el olor duraría poco. Van acumulando la dirección y distancia recorridas y regresan en línea recta cuando encuentran alimento.
La dirección procede del sol y del patrón de luz polarizada del cielo. La distancia, del recuento de pasos. En 2006 Matthias Wittlinger, Rüdiger Wehner y Harald Wolf entrenaron Cataglyphis fortis para ir a un comedero. Allí pegaron cerdas de cerdo a las patas de algunas para alargarlas y recortaron las de otras. Al volver, las de zancos sobrepasaron el nido y las de patas cortas se detuvieron antes, aproximadamente en proporción al cambio de zancada. Medían distancia contando pasos. Una tarjeta oculta cerca de su nido cuenta el experimento.
La hormiga más rápida
En la zona de arena, las plateadas del Sahara recorren circuitos a la máxima velocidad medida en una hormiga: 855 mm por segundo, unas 108 longitudes corporales por segundo. Sarah Pfeffer y colaboradores las filmaron en dunas de Túnez en 2019. Buscan alimento al mediodía, con arena que puede superar 60 °C mientras los depredadores se refugian. Compensan sus patas más cortas que las de sus parientes dando hasta 47 zancadas por segundo.
El color plateado forma parte de la adaptación. En 2015 Norman Shi y colaboradores mostraron que sus pelos tienen sección triangular. Reflejan luz visible e infrarroja cercana y ayudan a liberar calor por radiación, manteniendo a la hormiga unos grados más fresca.
Elige Montar una hormiga para viajar a su velocidad máxima medida. Si se aplicaran 108 longitudes corporales por segundo a una persona de 1,7 m, correría a 108 × 1,7 = 184 m por segundo, algo más de la mitad de la velocidad del sonido.
El montículo y la boca del nido
El montículo central mide unos 4 cm de alto y 20 cm de ancho. Para ti es una colina ocho veces más alta que tú. Está hecho de tierra que las obreras subieron grano a grano al excavar las cámaras. El agujero superior es la entrada.
Entra caminando y el suelo desciende hacia el túnel de acceso. Desde allí salen ramificaciones hacia las seis cámaras. El mapa de la esquina cambia a un plano del nido bajo tierra; puedes pulsar una cámara para ir allí. Tu lámpara ilumina las paredes. Los nidos reales son oscuros y las hormigas se guían por tacto y olfato; muchas especies subterráneas tienen ojos pequeños o carecen de ellos.
La cámara de la reina
Al final de la rama más profunda está la reina negra de jardín, de unos 9 mm, junto a un montón de huevos. Se apareó durante un vuelo estival años atrás, guardó el esperma y desde entonces pone huevos. Las obreras la alimentan, la limpian y retiran los huevos.
Las reinas viven mucho tiempo. Laurent Keller y Michel Genoud recopilaron los registros en 1997: el mayor es una reina de Lasius niger que vivió 28 años y 9 meses en laboratorio. En los insectos sociales las reinas pueden vivir unas diez veces más que las obreras y hasta 500 veces más que los machos. Las obreras negras de jardín suelen vivir uno o dos años.
El criadero
Las hormigas pasan por cuatro etapas: huevo, larva, pupa y adulto. En el criadero se ordenan por edad. Los huevos de medio milímetro forman un montón; las larvas blancas curvadas, un anillo más amplio; y las pupas envueltas en capullos pardos de seda se apilan a un lado. Las larvas no se alimentan solas: las nodrizas les llevan comida a la boca.
Entre ellas hay una intrusa: una oruga rosa mucho mayor que cualquier larva de hormiga. Las obreras llevan orugas de mariposas Maculinea a los nidos de Myrmica al confundirlas con sus crías. En 2009 Francesca Barbero y colaboradores grabaron los sonidos que las reinas Myrmica producen frotando partes del cuerpo y comprobaron que las orugas emiten sonidos similares. Las obreras las tratan como realeza, las alimentan y las rescatan primero si se altera el nido. Nuestro nido es de hormigas negras de jardín, no de Myrmica: la oruga es una invitada de otro nido.
Cerca, dos obreras unen sus bocas. Es la trofalaxia, el paso de alimento líquido del buche de una hormiga al de otra. En 2016 Adria LeBoeuf y colaboradores analizaron el líquido y encontraron proteínas, moléculas pequeñas y hormona juvenil, señales que ayudan a regular el crecimiento larvario. El alimento compartido también transmite mensajes químicos.
El huerto de hongos
La cámara mayor pertenece a las cortadoras. Una masa gris y esponjosa ocupa casi todo el espacio: el huerto de hongos. Las obreras cortan hojas frescas, las llevan al nido, las mastican hasta formar pasta y siembran el hongo. Este crece por la pasta y forma extremos engrosados llamados gongilidios, que alimentan a las hormigas y sus larvas. Las hormigas no comen las hojas.
Cultivan hongos desde hace unos 50 millones de años, según el estudio evolutivo de Ted Schultz y Seán Brady de 2008. Las cortadoras son las agricultoras más recientes y de mayor escala. Un estudio de Michael Branstetter y colaboradores de 2017 sugiere que la domesticación completa surgió en hábitats secos, donde el hongo no podía escapar de los cultivos.
Un huerto atrae plagas. El moho Escovopsis ataca al hongo. En 1999 Cameron Currie y colaboradores descubrieron que las cortadoras llevan bacterias sobre el cuerpo, visibles como una capa blanca, que producen antibióticos contra Escovopsis. Una obrera del huerto lleva esa capa.
Los nidos reales son enormes. Aldenise Moreira y colaboradores llenaron de cemento tres nidos de Atta laevigata en Brasil y los excavaron. Contaron de 1149 a 7864 cámaras por nido, algunas hasta a 7 m de profundidad, con capacidades de pocos centilitros a unos 50 litros y túneles de forrajeo que llegaban a 70 m del montículo. Una colonia mueve toneladas de tierra a lo largo de su vida. Aquí la cámara del hongo mide unos 24 cm de ancho.
La despensa de miel
En una cámara menor cuelgan del techo obreras melíferas australianas. Sus gásteres, la parte posterior del cuerpo, se han hinchado como bolas ámbar de miel. Se llaman repletas. Las recolectoras traen néctar y melaza y las alimentan; sus buches se estiran hasta que el gáster multiplica su tamaño normal. Cuando escasea la comida exterior, devuelven la miel.
Este tipo de hormigas melíferas evolucionó en varios grupos de zonas secas, como Myrmecocystus en los desiertos norteamericanos y Camponotus inflatus en Australia, donde los pueblos aborígenes desentierran repletas como alimento dulce. Un estudio de Andrew Dong y colaboradores de 2023 encontró que la miel de Camponotus inflatus frena algunas bacterias y hongos en laboratorio.
La cámara de residuos
La cámara más profunda contiene los desechos: hongo agotado, restos de hojas y hormigas muertas. Las cortadoras mantienen los residuos lejos del huerto; en los nidos excavados en Brasil, las cámaras de residuos estaban separadas de las de hongos bajo otra parte del montículo.
¿Cómo sabe una hormiga que otra ha muerto? No por verla inmóvil. Reconoce a las muertas por el olor. En un experimento de 1958, Edward O. Wilson y colaboradores untaron hormigas vivas con ácido oleico, una grasa que se acumula en cuerpos en descomposición. Sus compañeras las llevaban al basurero; regresaban andando y volvían a ser expulsadas. En 2009 Dong-Hwan Choe y colaboradores mostraron que las argentinas vivas llevan sustancias que impiden su retirada y desaparecen pronto tras la muerte. La hormiga muerta es retirada cuando pierde su olor de vida.
Legionarias y arquitectura viva
En la zona de selva una columna de Eciton burchellii recorre la hojarasca en bucle. Una colonia reúne entre 100 000 y 2 000 000 de hormigas y no excava nido. Cada pocos días se traslada entera. Entretanto cuelga formando una bola viva, el vivac, hecha de obreras que enganchan sus patas, con la reina y las crías dentro. Hay uno bajo el tronco.
Las legionarias construyen de otras formas con su cuerpo. Si la columna encuentra un hueco, las obreras se agarran formando un puente. En 2015 Chris Reid y colaboradores mostraron que los puentes se desplazan hacia la zona estrecha y dejan de crecer cuando retener más obreras cuesta más que lo ahorrado por el atajo. Un pequeño puente entre ramitas es un hallazgo oculto.
Las guerreras africanas Dorylus forman las mayores colonias de insectos de una sola reina conocidas. Las estimaciones varían: la revisión de Daniel Kronauer de 2009 cita hasta 10 millones y el estudio de Graeme Boswell y colaboradores de 2001, 20 millones de obreras. Sus reinas probablemente ponen más huevos que cualquier otro insecto.
Cazadoras del suelo forestal
Otras cazadoras comparten la hojarasca. La hormiga bala, Paraponera clavata, mide unos 2,5 cm y su picadura se considera de las más dolorosas de los insectos. Su toxina principal, la poneratoxina, actúa en los canales de sodio con que los nervios transmiten señales.
Las hormigas de mandíbula trampa mantienen sus largas mandíbulas abiertas mediante un cierre. Tocar un pelo disparador las libera. En 2006 Sheila Patek y colaboradores midieron cierres de 35 a 64 m por segundo. Golpearlas contra el suelo lanza a la hormiga al aire y le permite escapar.
El récord es de la hormiga Drácula Mystrium camillae. Presiona las puntas hasta que una se desliza sobre la otra como al chasquear los dedos. En 2018 Fredrick Larabee y colaboradores filmaron las puntas hasta a 90 m por segundo, el movimiento animal más rápido medido.
También están Dinoponera, entre las mayores con unos 3 cm, sin reina y con una obrera apareada que pone huevos; la matabele, que ataca termitas en columnas y devuelve las heridas al nido; la saltadora de grandes ojos Gigantiops; la australiana Myrmecia, que caza por la vista; y la diminuta Temnothorax, cuya colonia entera cabe en una grieta de roca.
La hormiga de roca es conocida por enseñar. En 2006 Nigel Franks y Tom Richardson mostraron que una obrera conocedora de la ruta guía a otra en tándem, frena si se retrasa y continúa cuando la alcanza. La guía pierde tiempo y la seguidora aprende antes el camino. Fue la primera demostración formal de enseñanza en un animal no humano.
Arriba en el arbusto
Cambia a Volar para moverte como una reina alada en vuelo nupcial. El arbusto del sureste contiene tres de las hormigas menos habituales de la exposición.
Las tejedoras hacen nidos de hojas vivas. Una cadena de obreras acerca dos bordes mientras otras sujetan larvas con las mandíbulas y las pasan por la unión. Las larvas producen seda que pega las hojas. Edward O. Wilson y Bert Hölldobler describieron su función en 1980. Las tejedoras corren sobre hojas lisas gracias a almohadillas adhesivas que Thomas Endlein y Walter Federle estudiaron en 2015.
Las planeadoras viven en el dosel de selva. En 2005 Stephen Yanoviak, Robert Dudley y Michael Kaspari soltaron obreras de Cephalotes atratus desde árboles y vieron que giraban en el aire y planeaban hacia el tronco con el abdomen por delante; la mayoría aterrizaba en el mismo árbol. Cada pocos segundos una de las del arbusto cae y regresa al tronco.
Las hormigas explosivas de Borneo defienden el árbol de otra forma. Una obrera pequeña atacada contrae el cuerpo hasta romper el gáster y rociar veneno amarillo pegajoso sobre el enemigo. La obrera muere. Alice Laciny y colaboradores describieron Colobopsis explodens en 2018.
En lo alto del tronco, una gota de ámbar encierra una hormiga. Son más antiguas de lo que parecen: un estudio de Corrie Moreau y colaboradores de 2006 situó su origen entre hace 140 y 168 millones de años, estimación basada en ADN y fósiles. Las hormigas del ámbar muestran que convivieron con dinosaurios.
¿Cuántas hormigas hay?
En 2022 Patrick Schultheiss y colaboradores reunieron recuentos de 489 estudios de todos los continentes donde viven hormigas. Estimaron unos veinte mil billones de hormigas, 2 × 10¹⁶, vivas en un momento dado. Son unos 2,5 millones por cada persona de la Tierra.
Estimaron también una biomasa total de unos 12 millones de toneladas de carbono seco. Supera la de todas las aves y mamíferos silvestres juntos, pero supone cerca de un quinto de la humana, que un estudio de Yinon Bar-On, Rob Phillips y Ron Milo de 2018 cifró en unos 60 millones de toneladas de carbono. La afirmación de que todas las hormigas pesan tanto como todas las personas procedía de cálculos antiguos y aproximados. La nueva estimación es la primera basada en tantos datos de campo; sus autores la consideran conservadora por faltar datos de algunos hábitats.
La balanza junto al montículo muestra el resultado: un platillo para las hormigas y otro para las personas, con el lado humano más bajo. El reto Hormigas en la balanza plantea la pregunta.
Supercolonias
La mayoría de las colonias lucha con sus vecinas. La hormiga argentina, llevada de América del Sur al resto del mundo, hace algo distinto en sus nuevos hogares. En 2002 Tatiana Giraud y colaboradores ensayaron hormigas de las costas mediterránea y atlántica del sur europeo: las de nidos separados por unos 6000 km no luchaban. Lo llamaron supercolonia. Las argentinas del césped siguen un rastro sin principio ni fin.
Diferencias entre el modelo y la realidad
Se han simplificado o reorganizado varios aspectos para mostrar más cosas en un solo lugar.
- Un jardín, muchos lugares. Las hormigas proceden de Europa, Asia, las Américas, África y Australia. Un jardín real alberga unas pocas especies regionales. Cada tarjeta indica dónde vive su especie.
- Un nido, muchas especies. Un nido pertenece a una colonia de una especie. Aquí comparten túneles una cámara de reina negra de jardín, una despensa melífera australiana y un huerto de cortadoras.
- Túneles anchos. Miden 15 mm para dejar pasar a un visitante de 5 mm. Los de hormigas pequeñas solo tienen unos pocos milímetros.
- Tamaños y velocidades. Las longitudes de obreras son intervalos y muchas son aproximadas; la guía lo señala. Solo se ha medido la velocidad de la plateada del Sahara; las demás usan velocidades del modelo de unas pocas longitudes corporales por segundo.
- Cuerpos. Se forman con tubos y elipsoides lisos de los colores de cada especie. Se simplifican pelos, relieve y proporciones exactas. Patas y antenas se mueven con una marcha trípode dibujada por la tarjeta gráfica.
- Luz subterránea. Tu lámpara permite ver el nido. Los reales son oscuros.
- Olor. Las feromonas son invisibles. Rastros olorosos las representa mediante puntos de colores.
- Tiempo. Las hormigas caminan en tiempo real mientras tú te mueves a velocidades adecuadas a tu tamaño. No hay estaciones.
Cómo desplazarte
Camina con WASD o las flechas y arrastra para mirar. En un teléfono, usa el pulgar izquierdo para caminar y el lado derecho para mirar. Toca o pulsa el suelo para ir allí. Si chocas, aparece un aviso breve.
Hay cuatro modos, numerados del 1 al 4 en el teclado. Caminar adapta el paso a tu tamaño. Correr es unas cuatro veces más rápido. Montar una hormiga te coloca sobre una plateada del Sahara a 855 mm por segundo, solo con 4 cm o menos. Volar te eleva como una reina alada; no es posible bajo tierra.
El mapa superior izquierdo muestra jardín, rastros y escenas desde arriba. Pulsa un punto para saltar allí. Bajo tierra muestra el nido. Guía abre las fichas, Hallazgos enumera las tarjetas ocultas y Retos las preguntas. Foto oculta los paneles para encuadrar y guardar una imagen. Sonido activa viento, pasos de hormigas cercanas y lluvia. Teclas: G guía, M mapa, T retos, F hallazgos, P foto, Z reducir, X aumentar.
La visita guiada
El recorrido del panel tiene 19 pasos. Comienza con la reducción y visita rocío, arena, pulgones y bifurcación olorosa, seguidos de las cortadoras y el montículo. Bajo tierra pasa por reina, criadero, huerto, despensa y residuos. Después visita las legionarias y su vivac, vuela hasta las tejedoras, monta las plateadas, observa la balsa de fuego, recupera el tamaño real y termina con una vista transparente del nido entero.
Retos y hallazgos ocultos
Los 11 retos preguntan cosas que puedes averiguar en jardín, nido o guía. Algunos tienen botones de respuesta; otros se resuelven visitando un lugar: la reina, la despensa, el rastro de la miga al nido o la gran gota con 5 mm antes de secarse al sol. Los resueltos reciben una estrella y se guardan en el navegador.
Hay 24 tarjetas ocultas por jardín y nido. Se abren al acercarte y mirar hacia el lugar, solo a tamaño de hormiga. Ocho contradicen una idea habitual, como «las cortadoras comen hojas» o «las hormigas pesan tanto como las personas», y explican qué encontró la investigación. Cada tarjeta enlaza su fuente.
Preguntas
¿Cuántas hormigas hay en la Tierra?
Unos veinte mil billones (2 × 10¹⁶) en un momento dado, según la estimación de Schultheiss y colaboradores de 2022 basada en 489 estudios. Aproximadamente 2,5 millones por persona.
¿Todas las hormigas pesan tanto como todas las personas?
No. Era una estimación antigua y aproximada. El estudio de 2022 da unos 12 millones de toneladas de carbono seco, cerca de un quinto del total humano, aunque más que todas las aves y mamíferos silvestres juntos.
¿Cuánto peso puede levantar una hormiga?
Depende de qué se mida. En un ensayo de 2019, las obreras cortadoras transportaron de media 8,78 veces su peso. Las famosas 5000 veces proceden de estirar la articulación del cuello hasta romperla, no de levantar cargas.
¿Una hormiga del tamaño humano tendría una fuerza enorme?
No. La fuerza muscular crece con el cuadrado de la longitud y el peso con el cubo. Una hormiga de 6 mm ampliada a 1,7 m sería 283 veces más larga y solo cargaría cerca del 3 por ciento de su peso.
¿Puede sobrevivir a una caída desde un árbol?
Normalmente sí. Un animal pequeño y ligero alcanza poca velocidad antes de que la resistencia del aire equilibre su peso; aterriza suavemente. Las Cephalotes del dosel además se dirigen en el aire y planean hasta el tronco del que cayeron.
¿Las cortadoras comen hojas?
No. Las mastican para preparar el sustrato de un hongo y comen sus extremos engrosados. Empezaron a cultivar hongos hace unos 50 millones de años.
¿Cuánto vive una reina?
El récord es de una reina negra de jardín de laboratorio: 28 años y 9 meses. Las reinas pueden vivir unas diez veces más que las obreras.
¿Cómo vuelven las hormigas al nido?
Muchas siguen rastros olorosos. Las faraón leen la dirección en la forma de las bifurcaciones. Las del desierto, sobre arena desnuda, usan el sol y cuentan pasos.
¿Cuál es la más rápida?
La plateada del Sahara, medida a 855 mm por segundo, unas 108 longitudes corporales por segundo. Las mandíbulas más rápidas son las de la hormiga Drácula, cuyas puntas llegan a 90 m por segundo.
¿Cuál es la más grande?
Las obreras de Dinoponera miden unos 3 cm, entre las mayores. La hormiga bala llega a unos 2,5 cm y las reinas guerreras africanas son mayores que cualquier obrera.
¿Cómo distinguen compañeras y extrañas?
Por el olor. Cada colonia tiene su mezcla de sustancias cerosas corporales. En 2005 Mamiko Ozaki y colaboradores encontraron un pelo sensorial en las antenas de la carpintera japonesa que responde a la mezcla de extrañas, pero no a la de compañeras.
¿Por qué sacan a las muertas?
Las reconocen por el olor. En el cuerpo muerto se acumulan ácidos grasos como el oleico, mientras desaparecen pronto las sustancias que indican vida. Retirar los cadáveres aleja enfermedades de la colonia.
¿Pueden flotar en el agua?
Las de fuego sí. Ante una inundación las obreras se agarran formando una balsa. El aire entre sus cuerpos la mantiene seca; reina y crías viajan encima hasta llegar a tierra.
¿Son anteriores a los dinosaurios?
No, pero convivieron con ellos. Estudios de ADN y fósiles sitúan las primeras hormigas entre hace 140 y 168 millones de años, durante la era de los dinosaurios.
¿Por qué aquí hay luz si los nidos reales son oscuros?
Los nidos están bajo tierra sin luz y las hormigas se guían por tacto y olfato. La lámpara de la exposición permite ver las cámaras.
¿Puedo ver el nido entero de una vez?
Sí. Ver el nido en Controles te eleva sobre el montículo y transparenta el suelo para mostrar cámaras y túneles. Desactívalo para volver a caminar.
Términos
- Obrera: hormiga hembra que realiza el trabajo de la colonia y que en la mayoría de las especies no pone huevos.
- Reina: hembra que pone los huevos de una colonia.
- Gáster: parte posterior redondeada del cuerpo, detrás de la cintura estrecha.
- Pecíolo: segmento estrecho de la cintura, con uno o dos nódulos, entre tórax y gáster.
- Feromona: señal química liberada por un animal que modifica la conducta de otros de su especie.
- Trofalaxia: paso de alimento líquido de boca en boca.
- Repleta: obrera melífera cuyo gáster hinchado almacena alimento para la colonia.
- Vivac: nido vivo de las legionarias, formado por los cuerpos de las obreras.
- Gongilidios: extremos engrosados del hongo de las cortadoras que comen las hormigas.
- Supercolonia: red extensa de nidos cuyas hormigas no luchan entre sí.
- Ley cuadrado-cubo: al crecer una forma, sus áreas aumentan con el cuadrado de la longitud y su volumen con el cubo.
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