FIG. 95Recorridos

Cómo fue el último día de Pompeya: la erupción del Vesubio

Un modelo de Pompeya que puedes recorrer, con un reloj desde la primera columna del Vesubio hasta la oleada de la mañana siguiente y las ruinas actuales.

Cómo fue el último día de Pompeya: la erupción del Vesubio
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1 / 18 La columna asciendeEstás en el foro hacia la una y media de la tarde. Tras el templo de Júpiter, una columna de ceniza y piedra pómez asciende desde el Vesubio y la gente de la plaza se ha detenido a mirar. El reloj bajo la escena va desde la mañana del primer día hasta la siguiente y después hasta hoy.

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Actualizado Fuentes revisadas
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Qué vas a recorrer

¿Cómo fue el último día de Pompeya? La erupción del Vesubio, a unos 10 km, sepultó la ciudad bajo piedra pómez y cenizas. Muchas personas conocen Pompeya por unas fotografías: una calle recta de losas grises, muros rotos a ambos lados y una montaña oscura al fondo. Las fotografías muestran lo que quedó. No muestran la tarde en que una nube se alzó sobre aquella montaña y el cielo de la ciudad se oscureció, ni la noche en que la gente salió de sus casas caminando sobre una capa de piedras que alcanzaba los picaportes. Esta exposición permite estar en la ciudad mientras sucede todo eso y adelantar después el reloj hasta las ruinas que se pueden visitar hoy.

El modelo es una parte transitable de la ciudad, trazada a partir del plano de las excavaciones. El foro con el templo de Júpiter se encuentra al suroeste; la casa del Fauno, al norte, en Via della Fortuna; una panadería y las termas Estabianas, donde se cruzan las dos calles principales. Via dell'Abbondanza se extiende hacia el este con sus tabernas y anuncios pintados, y el anfiteatro ocupa el extremo sureste. Fuera de la puerta Marina, un camino baja a la costa. El Vesubio se alza al nornoroeste, a unos 10 km, igual que desde el foro real.

El control principal es el reloj situado bajo la escena. Va desde las ocho de la mañana del primer día hasta las ocho y media de la mañana siguiente, y da después un último salto hasta hoy. Al moverlo, la columna asciende desde la montaña, el cielo se oscurece desde el norte, la piedra pómez cae y se acumula en las calles, los tejados ceden uno tras otro y, de madrugada, una nube de ceniza caliente llega desde el norte. El último paso despeja todo y muestra la ciudad excavada: sin tejados, con muros rotos a distintas alturas y visitantes en el foro.

La exposición incluye una guía de 121 lugares del Parque Arqueológico de Pompeya, 26 de ellos construidos en el modelo, 26 tarjetas ocultas que puedes encontrar y doce retos cuyas respuestas están en el reloj y en la ciudad.

Los primeros diez segundos

La página se abre a la una y media de la tarde, unos minutos después de que apareciera la columna. Estás en el foro, mirando al norte. El templo de Júpiter se alza sobre su alto podio al otro extremo de la plaza. Justo detrás, una columna gris sube desde el Vesubio y se ensancha por arriba. Las personas de la plaza se han detenido. Unas miran hacia arriba; otras señalan. Empieza a caer la primera piedra pómez, unas pocas piedras claras cada vez, y el cielo del norte ya es más oscuro que el que tienes detrás.

No hace falta pulsar nada para empezar. Si no haces nada, la columna sigue creciendo en volutas y de vez en cuando relampaguea dentro de la nube. Si arrastras el reloj un poco a la derecha, la oscuridad se extiende sobre ti y las piedras caen más deprisa. Activa el sonido para oír el estruendo, el impacto de las piedras y los truenos de la nube.

Dónde estaba Pompeya

Pompeya era una ciudad de la llanura de Campania, en la bahía de Nápoles, sobre un saliente de lava antigua cerca de la desembocadura del río Sarno. El Vesubio quedaba unos 10 km al nornoroeste; Herculano, en la costa al otro lado de la montaña; y Estabia, más al sur siguiendo la bahía. El parque describe el foro Triangular, una de las zonas sagradas más antiguas de la ciudad, como un lugar sobre una cresta de roca volcánica que domina el valle y la desembocadura del Sarno.

La ciudad estaba amurallada. La muralla mide más de 3200 m y es doble, con un camino de ronda. Ya existía en el siglo VI a. C. y tenía doce torres, más numerosas en el llano del lado norte, por donde era más fácil atacar la ciudad. Había siete puertas. La puerta Marina, al oeste, es la más imponente: un pasadizo abovedado con un arco alto para caballos y animales de carga y otro más bajo para quienes iban a pie. En la época de la erupción, las murallas habían perdido su función militar y algunas casas se habían construido sobre ellas, con terrazas orientadas al mar.

Los arqueólogos dividen la ciudad en nueve regiones, numeradas de I a IX, y cada región en manzanas (insulae) y entradas. Según el parque, se han excavado unos dos tercios de la ciudad antigua. La guía de esta exposición agrupa los lugares por región, lo que permite ver su distribución: las grandes casas de la región VI al norte del foro, las tiendas y tabernas de las regiones I y IX a lo largo de Via dell'Abbondanza y el anfiteatro en la región II.

Una mañana en la ciudad

Retrocede el reloj hasta las ocho de la mañana y camina. El foro es el centro de la vida pública: el parque lo describe como el núcleo de los principales edificios de gobierno y justicia, negocios y mercados, y de los principales lugares de culto. Sus lados largos tienen columnatas, el pavimento es de travertino y el templo de Júpiter, en el extremo norte, está alineado con el Vesubio, que se alza detrás. Al oeste está el santuario de Apolo, con la Mensa Ponderaria en un nicho de su muro: un mostrador de piedra con cavidades de tamaño fijo para comprobar las medidas de grano, vino y aceite. En el extremo suroeste se encuentra la basílica, utilizada para negocios y tribunales. Al este están el mercado (Macellum), el edificio financiado por la sacerdotisa Eumachia y el Comitium, donde se contaban los votos.

En Via dell'Abbondanza, la ciudad era un lugar de comercio. Las tabernas servían comida caliente y bebidas de grandes recipientes empotrados en mostradores de mampostería; el parque cuenta 89 de estos thermopolia en la parte excavada. La ciudad tenía también más de 30 panaderías. El agua llegaba del acueducto de Serino a una torre de distribución en el punto más alto de la ciudad, a 42 m sobre el nivel del mar. Desde allí, las tuberías la conducían hasta unas 40 fuentes callejeras.

Los muros estaban cubiertos de escritura. Los anuncios pintados pedían a los transeúntes que votaran a candidatos a cargos locales; los pilares de entrada del Comitium en Via dell'Abbondanza estaban cubiertos de ellos. El parque considera la fachada de la casa de Trebius Valens el ejemplo más impresionante de publicidad mural del mundo antiguo, con propaganda electoral y anuncios de juegos en el anfiteatro. Los grafitos grabados cubrían también los edificios públicos: el parque menciona numerosos versos eróticos o poéticos que los visitantes dejaron en los muros y columnas de la Gran Palestra.

Cómo mover el reloj

El reloj bajo la escena tiene tres partes. El deslizador va de las 8 de la mañana del primer día a las 8:30 del segundo; la última marca corresponde a hoy. El botón de reproducción hace avanzar el reloj a la velocidad elegida en Controles: por defecto, veinte minutos de erupción por segundo, con un avance más lento cerca de la cuarta oleada. Las pequeñas marcas del deslizador son los acontecimientos del panel «El día en el reloj», cada uno con su botón para ajustar la hora y sus propias fuentes.

Un panel arriba a la izquierda muestra el día y la hora, lo que está ocurriendo (ascenso de la columna, piedra pómez blanca, piedra pómez gris, oleadas), la altura de la columna y el espesor de la piedra pómez en la calle. También indica que la fecha es incierta: el reloj distingue entre el primer y el segundo día, en lugar de dar una fecha del calendario, por las razones que se explican más adelante.

Qué cambia con el reloj:

  • la columna: su altura y su parte superior extendida y, después de medianoche, el colapso de su base;
  • el cielo: la nube de ceniza que avanza desde el norte, la luz, la visibilidad y la noche;
  • la piedra pómez: las piedras que caen alrededor y el espesor de la capa de las calles, sobre la que caminas;
  • los tejados: cada uno tiene su propio umbral y se hunde cuando la piedra pómez lo alcanza;
  • las personas: quién se queda, quién mira arriba y quién se dirige a las puertas;
  • la cuarta oleada: una nube de ceniza que cruza la ciudad desde el norte temprano en la segunda mañana;
  • hoy: las ruinas excavadas, con la forma actual de la montaña.

Cómo empezó la erupción

El único testimonio presencial son dos cartas que Plinio el Joven escribió al historiador Tácito. Tenía 17 años y estaba con su tío, Plinio el Viejo, en Miseno, en el extremo noroeste de la bahía, a unos 30 km de la montaña. En la primera carta (Cartas 6.16) cuenta que, a primera hora de la tarde, su madre llamó la atención de su tío sobre una nube de tamaño y forma inusuales. Desde aquella distancia no podían distinguir de qué montaña salía. Comparó la nube con un pino: ascendía por un tronco muy largo y se abría arriba en ramas, unas blancas y otras oscuras y manchadas de tierra y ceniza.

Los vulcanólogos han relacionado este relato con las capas que dejó la erupción. Haraldur Sigurdsson y sus colaboradores describieron la secuencia en 1985. Una pequeña explosión probablemente cubrió de ceniza el volcán y los terrenos del este a primera hora de aquel día. La erupción principal empezó poco después del mediodía: una columna de gas y fragmentos salió disparada del cráter y siguió ascendiendo durante muchas horas. Este tipo de erupción, con una columna alta y sostenida que alimenta una nube extendida por la estratosfera, se llama hoy pliniana por aquella carta.

En la exposición, la columna aparece a la una de la tarde y alcanza unos 14 km de altura 15 minutos después. La hora exacta del comienzo es incierta: el reloj muestra un margen de media hora a cada lado.

¿Qué altura alcanzó la columna?

Steven Carey y Haraldur Sigurdsson calcularon la altura a partir del tamaño de los mayores fragmentos de piedra pómez y otras rocas encontrados a distintas distancias en cada capa del depósito. Cuanto más alta es la columna, mayores son las piedras que puede transportar y más lejos puede llevarlas. Su reconstrucción de 1987 da unos 14 km al principio, entre 26 y 27 km durante la caída de piedra pómez blanca y un máximo de unos 32 km poco después de que la piedra pómez se volviera gris por la tarde. En total, la columna pliniana duró unas 19 horas. Un nuevo estudio del depósito publicado en 2024 por Claudio Scarpati y sus colaboradores lo divide en doce unidades y encuentra una columna que osciló entre 14 y 34 km durante unas 17 horas.

El modelo sigue la curva de 1987 y muestra 32 km como altura máxima. Activa la regla de la columna en Controles para ver marcas cada 5 km junto a ella. Como la montaña está a 10 km de la ciudad, una columna de 32 km formaría un ángulo de unos 73 grados sobre el horizonte vista desde el foro: hay que echar mucho la cabeza hacia atrás para ver la cima, y la nube extendida pasa por encima.

Para conservar ese ángulo y encajar todo en una escena, el modelo sitúa la montaña a 1,7 km y reduce tanto la montaña como la columna por el mismo factor de 0,17. Todo lo que ves en el cielo conserva su ángulo real; solo es incorrecta la distancia a pie hasta la montaña. El panel de Mi perfil compara la columna con tu estatura: a 32 km, es unas 19 000 veces más alta que una persona de 1,7 m.

Piedra pómez: lo que cayó sobre la ciudad

El viento en altura soplaba aquel día hacia el sureste, directamente sobre Pompeya. Lo que caía era piedra pómez, una roca volcánica tan llena de burbujas de gas que resulta ligera, mezclada con una proporción menor de fragmentos más densos de roca antigua. Durante unas siete primeras horas, la piedra pómez fue blanca. Por la tarde cambió la composición del magma, y la piedra pómez se volvió gris y más densa mientras la columna aumentaba de altura.

Sigurdsson y sus colaboradores calcularon que la capa en Pompeya crecía entre 12 y 15 cm por hora. Hacia la una de la madrugada alcanzaba unos 1,5 m y, cuando la cuarta oleada llegó a la ciudad por la mañana, unos 2,4 m. El depósito completo de piedra pómez llega a unos 2,8 m; la página del parque sobre los calcos habla de unos tres metros. En el jardín de los Fugitivos, junto a la puerta de Nocera, la piedra pómez alcanzaba 3,5 m cuando murieron las personas halladas allí.

El modelo utiliza estas cifras. La piedra pómez empieza a caer hacia las dos menos cuarto, se acumula a una media de 13 cm por hora y se detiene en 2,8 m. Puedes ver el espesor en el panel y en un poste en el cruce de Via dell'Abbondanza con Via Stabiana, marcado cada 50 cm, junto a una figura de tu estatura. Mueve el reloj y ascenderás con la piedra pómez: de madrugada caminarás a la altura de los mostradores y las puertas estarán medio enterradas.

Probablemente las piedras que caían mataron a pocas personas en la ciudad. Lo que hizo la piedra pómez fue acumularse, y en grandes cantidades pesa mucho. Eso explica lo que ocurrió después.

Oscuridad, fuego y relámpagos

Bajo la nube que se extendía, la ciudad se oscureció a media tarde. Sigurdsson y sus colaboradores señalan que Pompeya quedó a oscuras horas antes del atardecer por la columna que tenía encima. En Estabia, escribe Plinio, la mañana siguiente seguía siendo más negra y densa que cualquier noche corriente, y la gente encendía antorchas y lámparas. También describe grandes resplandores de fuego y llamas que saltaban sobre el Vesubio de noche y, en su segunda carta, desde Miseno, destellos en la nube negra semejantes a relámpagos, pero mayores.

La exposición hace llegar la oscuridad desde el norte: el borde de la nube de ceniza avanza por el cielo desde la montaña, cruza el cenit y sigue hacia el sur conforme transcurre la tarde. Baja la visibilidad, desaparece el sol y una lámpara de luz cálida ilumina la calle a tu alrededor. De noche brillan fuegos en las laderas de la montaña y, de vez en cuando, relampaguea dentro de la columna. Si la escena resulta demasiado oscura en tu pantalla, el interruptor «Vista más clara» de Controles aumenta la luz; es una ayuda visual, no parte de la reconstrucción.

Los tejados ceden

Las casas pompeyanas tenían tejados de tejas sobre estructuras de madera. Sigurdsson y sus colaboradores estiman que, después de dos o tres horas de caída, el peso de la piedra pómez empezó a hundir los tejados y que eso debió de impulsar a muchas personas a abandonar sus casas y la ciudad. Giuseppe Luongo y sus colaboradores estudiaron en 2003 cómo fallaron los edificios bajo la carga de piedra pómez y después bajo las oleadas.

Cada tejado del modelo tiene un umbral aleatorio. A medida que avanza el reloj, van cayendo uno a uno: algunos al final de la tarde, alrededor de un tercio al anochecer y la mayoría por la mañana. Desde arriba (modo 3, Sobre los tejados), la ciudad pasa de ser un mosaico rojo de tejas a una sucesión de patios abiertos llenos de piedras grises. No se sabe cuántos tejados cayeron a cada hora; la curva del modelo es una estimación ajustada a las «dos o tres horas» de los primeros hundimientos.

La propia caída de piedra pómez fue mortal para algunas personas. De las halladas en Pompeya, 394 estaban en la capa de piedra pómez; nueve de cada diez, dentro de edificios donde los tejados y los pisos se desplomaron sobre ellas. La exposición no representa nada de esto. Muestra las casas, y las tarjetas explican con palabras lo sucedido.

Quién se fue y quién se quedó

Muchas personas se marcharon. Las figuras de la exposición lo muestran: primero se detienen y miran arriba; desde media tarde caminan hacia las puertas con cojines en la cabeza. Los cojines proceden de la carta de Plinio: en Estabia, escribe, las personas se ataron almohadas a la cabeza con telas para protegerse de las piedras.

Otras se quedaron, refugiadas dentro de las casas mientras la piedra pómez se acumulaba contra las puertas, o salieron tarde. Scarpati y sus colaboradores sugieren que, después de las dos primeras oleadas débiles, un pulso de la columna de 44 minutos pudo ayudar a los numerosos pompeyanos que intentaron huir de madrugada. Las trece personas encontradas en el jardín de los Fugitivos trataban de llegar a la puerta de Nocera caminando sobre 3,5 m de piedra pómez.

No se sabe con precisión cuántas personas vivían en Pompeya ni cuántas escaparon. El parque indica que se han hallado restos de más de mil víctimas y que aproximadamente un tercio de la ciudad sigue sin excavar. En el modelo, las calles se vacían poco a poco durante la noche y no aparece nadie cuando llega la oleada. Es una decisión nuestra: mantiene a los muertos fuera de un modelo en el que puedes caminar y jugar, y no afirma que las calles estuvieran vacías.

Oleadas y flujos

Tras unas doce horas, la erupción cambió. La columna ya no podía sostener todo el material que transportaba y algunas partes colapsaron. Ese material descendió velozmente por las laderas en forma de corrientes de densidad piroclástica: nubes rápidas y calientes de ceniza y gas pegadas al suelo. Sigurdsson y sus colaboradores contaron seis oleadas y flujos, numerados de S1 a S6.

La primera oleada llegó después de medianoche. Bajó por las laderas occidentales y alcanzó Herculano, que hasta entonces solo había recibido una ligera caída de ceniza. La segunda llegó después. La tercera alcanzó las murallas del noroeste de Pompeya, pero no entró. La cuarta, hacia las siete de la mañana (la reconstrucción da entre las 6:30 y las 7:30), atravesó la ciudad. La quinta y la sexta fueron las mayores: llegaron aún más lejos, hasta Estabia, donde murió Plinio el Viejo, y sus efectos alcanzaron Miseno.

Giuseppe Mastrolorenzo y sus colaboradores estudiaron en detalle la cuarta oleada en 2010. En Pompeya fue una nube diluida que dejó una capa de ceniza de solo unos 3 cm, pero causó la mayoría de las muertes: se encontraron 650 personas en su depósito. Calculan que tardó entre medio minuto y dos minutos y medio en pasar y que su temperatura estaba entre 250 y 600 °C. En Herculano, más cerca del cráter, los huesos de las víctimas apuntan a unos 500 °C.

En la exposición, la cuarta oleada es una pared de volutas de ceniza que cruza la ciudad desde el norte mientras el reloj recorre la media hora anterior a las siete de la mañana aproximadamente. El reloj la muestra despacio para que puedas verla llegar; la nube real habría cruzado la ciudad del modelo en segundos. Después, el aire es marrón y espeso y el cielo no deja pasar luz alguna.

¿Cómo murieron? Dos interpretaciones

Dos grupos de investigadores interpretan las mismas pruebas de distinta manera. Luongo y sus colaboradores concluyeron en 2003 que las víctimas de las oleadas en Pompeya murieron asfixiadas por el aire cargado de ceniza o por lesiones. Mastrolorenzo y sus colaboradores defendieron en 2010 que la causa principal fue el calor: al menos 250 °C, suficiente para matar en segundos incluso dentro de los edificios. Se basan en las posturas de 93 calcos bien conservados, en su mayoría detenidos en plena acción, que interpretan como una rigidez súbita al morir; en el color y las grietas de los huesos; y en objetos de plata cuya soldadura de plomo y estaño, que funde a unos 250 °C, se había derretido. También argumentan que la nube pasó demasiado deprisa para causar asfixia.

La página del parque sobre el jardín de los Fugitivos menciona ambas causas: la huida de las trece personas halladas allí acabó por un flujo mortal «por asfixia y altas temperaturas». La tarjeta de la exposición presenta las dos interpretaciones sin elegir una.

¿24 de agosto u otoño?

El reloj de esta exposición no muestra una fecha porque no se conoce con certeza.

Plinio el Joven es el único autor antiguo que da el día. Los manuscritos más antiguos de su carta dicen «nonum kal. Septembres», el noveno día antes de las calendas de septiembre: 24 de agosto del año 79 d. C. Algunos manuscritos tienen un hueco donde debería estar el mes; en otros, las letras n y v son difíciles de distinguir, por lo que «non» podría leerse «nov», noviembre. A partir de esas lecturas, estudiosos posteriores propusieron otras fechas: 1 de noviembre, 23 de noviembre y, en 1929, la que hoy dan muchas páginas web, 24 de octubre. En 2022, Pedar Foss demostró mediante un estudio detallado de los manuscritos que todas las fechas salvo el 24 de agosto son invenciones modernas y que el 24 de octubre no tiene «ninguna base probatoria». El director del parque y sus colaboradores resumieron estas conclusiones en la revista del parque en 2024.

Eso no significa que el 24 de agosto sea seguro. Plinio pudo equivocarse, o pudo introducirse un error antes de que se separaran las dos ramas de manuscritos. Además, las excavaciones llevan mucho tiempo sacando a la luz objetos que parecen más propios del otoño que del verano: braseros, frutos secos como nueces, higos, granadas y castañas, restos del prensado de uvas y ropa gruesa en algunas víctimas. Una moneda de la casa del Brazalete de Oro se había interpretado como posterior a septiembre del 79, pero en 2013 se cuestionó la lectura de su inscripción desgastada. Casio Dión sitúa la erupción en otoño, pero el otoño romano comenzaba hacia el 8 de agosto, por lo que también encaja con la fecha de agosto.

Después apareció la nota de carbón. En 2018, las excavaciones de la casa del Jardín, en la región V, encontraron una inscripción hecha con carbón en el muro del atrio: XVI K NOV, el día 16 antes de las calendas de noviembre, es decir, 17 de octubre, sin año. Se presentó como una prueba favorable a octubre porque el carbón parecía demasiado frágil para durar un año y la habitación parecía estar en obras. En octubre de 2023, el parque escribió una inscripción similar con carbón de roble en el mismo muro y la fotografió cada mes. El 24 de agosto de 2024, diez meses después, seguía siendo perfectamente legible. La nota pudo escribirse, por tanto, el 17 de octubre del 78, y el parque la incluye ahora entre las pruebas que no resuelven la cuestión.

La exposición tiene dos tarjetas sobre esto. Una está junto a una nota de carbón en un muro al norte del modelo; la otra, en una pequeña piedra en el extremo norte de Via Stabiana, con la lectura manuscrita IX K SEPT. Uno de los retos pregunta qué fecha dan los manuscritos más antiguos.

El último viaje de Plinio el Viejo

Plinio el Viejo era almirante de la flota romana de Miseno y autor de la Historia natural. Al aparecer la nube pidió un barco para acercarse a observarla. Cuando se disponía a salir, recibió un mensaje de Rectina, cuya villa estaba al pie de la montaña y solo podía escapar por mar. Convirtió la expedición en un rescate y mandó salir a los grandes buques de guerra. Sobre las naves cayó ceniza, después piedra pómez y piedras ennegrecidas, y la costa estaba bloqueada por escombros. Continuó hasta Estabia, pasó la noche en casa de un amigo y murió al día siguiente en la playa, vencido, según entendió su sobrino, por el aire espeso. Su cuerpo apareció dos días después.

El muelle bajo la puerta Marina del modelo es un lugar donde detenerse a leer su tarjeta. Si el puerto de Pompeya estaba realmente allí es otra cuestión, que se trata más adelante.

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El foro y el templo de Júpiter

El foro empezó como un espacio abierto de tierra apisonada con el santuario de Apolo al oeste y tiendas al este. Entre los siglos III y 2 a. C. adquirió un trazado regular y se rodeó de pórticos. El templo de Júpiter se situó en su extremo norte, alineado con el Vesubio. Después de que la ciudad se convirtiera en colonia romana en el 80 a. C., el templo se reconstruyó como Capitolium para Júpiter, Juno y Minerva, como el Capitolio de Roma, sobre una base alta para que las estatuas de culto pudieran verse desde la plaza. A su lado había dos arcos honoríficos.

El parque señala que, cuando comenzaron aquí las excavaciones en 1813, estaba claro que el foro ya había sido explorado y despojado de su decoración en la Antigüedad. El modelo lo muestra como pudo verse aquella mañana: columnatas, pedestales de estatuas junto a la plaza y el templo con sus columnas y frontón. En las ruinas actuales, los muros están rotos, pero siguen en pie las columnas de los pórticos, y el Vesubio continúa detrás del templo.

La casa del Fauno

La casa del Fauno ocupa una manzana entera de unos 3000 m² y su primera distribución se remonta al siglo II a. C. Su riqueza se veía desde la calle: la palabra HAVE, «bienvenido», en el pavimento ante la puerta, pilares decorados enmarcando la entrada y un suelo de acceso con incrustaciones de mármol de colores. Dentro hay dos atrios y dos jardines con peristilo. En el estanque del atrio principal está el fauno danzante de bronce que dio nombre a la casa; el parque sugiere un juego con el apellido de los propietarios, los Satrii. Entre los jardines, en una sala abierta, estaba el gran mosaico de la batalla entre Alejandro Magno y el rey persa Darío, del siglo II a. C. Los originales del fauno y del mosaico están en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles; en la casa hay copias.

En el modelo entras por el HAVE del pavimento, encuentras el fauno en el atrio, como pide uno de los retos, y atraviesas el primer jardín hasta la sala del mosaico. El mosaico del modelo es una evocación, un dibujo de jinetes y lanzas con los colores del original, no una copia.

Cerca, en la entrada de la casa del Poeta Trágico, un mosaico muestra un perro encadenado con las palabras CAVE CANEM, «cuidado con el perro». Es uno de los hallazgos ocultos.

Panaderías y pan

Una panadería pompeyana molía su propia harina. La panadería de Popidius Priscus tiene cinco grandes molinos de lava, cada uno de dos piezas: un cono fijo inferior (meta) y una piedra superior con forma de reloj de arena (catillus), donde se vertía el grano. Esclavos o animales giraban la piedra superior y la harina caía por debajo. El pan se cocía en un gran horno en el centro del edificio y se vendía allí mismo o, donde no había mostrador, al por mayor o mediante vendedores ambulantes. Tras el terremoto del año 62 d. C., la casa del Horno se convirtió en una panadería con cuatro molinos de lava. En la ínsula de los Amantes Castos se encontraron los esqueletos de las mulas que movían los molinos, en el establo junto a la panadería.

El propio pan se conserva carbonizado. El parque de Herculano muestra panes redondos con cortes radiales que facilitaban dividirlos en porciones, algunos con una marca estampada. En el modelo, una repisa del horno sostiene una fila de estos panes, y un reto pregunta cuántos molinos tiene la panadería.

Las termas Estabianas

Las termas Estabianas, en el cruce de Via dell'Abbondanza con Via Stabiana, se remontan al siglo II a. C. y figuran entre las termas más antiguas conocidas del mundo romano. Desde Via dell'Abbondanza entras en un gran patio de ejercicio, con una piscina a la izquierda y una columnata a la derecha. Las salas de hombres siguen un orden de temperatura: vestuario (apodyterium), baño frío (frigidarium), sala templada (tepidarium) y sala caliente (caldarium). El aire caliente de los hornos circulaba por conductos en las paredes y bajo suelos dobles. Las salas de mujeres eran más pequeñas y sencillas, con una entrada independiente marcada MULIER en la calle lateral.

En el modelo, parte del suelo de la sala caliente queda abierta para mostrar los pequeños pilares de ladrillo que lo sostenían y permitían circular el aire caliente por debajo. El baño frío circular está al lado. En las ruinas actuales, estas salas no tienen techo y casi todo el enlucido ha desaparecido.

Via dell'Abbondanza

La calle principal del modelo tiene varios elementos que puedes encontrar. Unos pasos elevados de piedra la cruzan a la altura de las aceras; uno de los retos consiste en atravesarla por ellos. La taberna de Asellina tiene un mostrador con cuatro recipientes empotrados en la superficie de mármol y un pequeño horno con una caldera de bronce. Los nombres de Asellina y de las mujeres que trabajaban con ella, Aegle, Maria y Zmyrina, están pintados en la fachada, y en la parte trasera se encontraron 22 ánforas de vino. Un hallazgo más reciente en la región V, excavado entre 2018 y 2020, tiene un mostrador pintado con una ninfa marina montada sobre un caballo de mar, patos, un gallo y un perro con correa.

En la lavandería de Stephanus se lavaba ropa y se desengrasaban tejidos. Los trabajadores, casi todos esclavos, pisaban durante horas las telas en cubetas de agua mezclada con orina humana y animal, recogida en recipientes por las calles. El techo del atrio se convirtió en una terraza para secar la ropa. En la puerta de la casa de Siricus, en Via Stabiana, el suelo saluda con SALVE LUCRU, «bienvenido, dinero».

El anfiteatro

El anfiteatro, en el extremo sureste de la ciudad, fue construido en el 70 a. C. por los magistrados Gaius Quinctius Valgus y Marcus Porcius, que también construyeron el pequeño teatro cubierto. Podía albergar hasta 20 000 espectadores de Pompeya y de las ciudades vecinas. Es el más antiguo de todos los anfiteatros romanos conocidos, anterior al Coliseo de Roma. El público accedía a las filas superiores por escaleras dobles exteriores y a las inferiores por un corredor descendente. Un parapeto pintado con gladiadores separaba la arena de las gradas.

En el año 59 d. C., durante unos juegos, estalló una pelea entre pompeyanos y habitantes de la vecina Nuceria. El Senado de Roma cerró la arena durante diez años; según el parque, la prohibición se levantó tras el terremoto del 62. También se disolvieron las asociaciones de gladiadores después del disturbio.

En el modelo puedes entrar por los túneles de ambos extremos, que descienden hasta la arena, o subir por la escalera del lado oeste hasta lo alto de las gradas. El panel pintado del parapeto del extremo norte es uno de los hallazgos ocultos.

Una ciudad en obras

Pompeya estaba llena de obras en el año 79 d. C. Un terremoto del 62 d. C., que algunas fuentes antiguas sitúan en el 63, había dañado gran parte de la ciudad. Unos relieves del santuario doméstico del banquero Caecilius Iucundus muestran edificios públicos sacudidos por el temblor. La torre de agua sufrió daños y parece que no estaba en uso en el 79. Las termas Centrales, el mayor conjunto termal de la ciudad, seguían en construcción cuando entró en erupción el volcán: las piscinas no tienen mármol y hay capiteles y columnas en las salas donde los dejaron los canteros. En la casa de las Paredes Rojas, algunas habitaciones solo tenían el enlucido desnudo. En la ínsula de los Amantes Castos, la decoración de una habitación quedó interrumpida en la fase de dibujo, quizá después de un terremoto unos días antes.

En el modelo, las termas Centrales están inacabadas al sur de Via dell'Abbondanza, con tambores de columnas en el suelo y postes de andamio contra la pared.

Los calcos

Durante las excavaciones se han hallado restos de más de mil personas. Las víctimas de la piedra pómez aparecieron como esqueletos. Las víctimas de las oleadas quedaron cubiertas por ceniza fina que después se endureció a su alrededor; al descomponerse los cuerpos, dejaron huecos. Desde 1863, Giuseppe Fiorelli vertió yeso en esas cavidades, y desde entonces se han realizado algo más de cien calcos. Se exponen en el parque, algunos donde se encontraron las personas.

La exposición no muestra los calcos ni reproducciones de ellos. Las personas del modelo son figuras sin rostro que representan la ciudad viva; las tarjetas sobre los calcos solo contienen texto, en sencillas placas de piedra al sur de la ciudad.

En 2024, un estudio dirigido por Elena Pilli, David Caramelli, David Reich y Alissa Mittnik analizó el ADN de fragmentos óseos de cinco calcos. Algunas historias repetidas durante mucho tiempo resultaron erróneas: un adulto con un brazalete de oro que sostenía a un niño, descrito durante décadas como una madre con su hijo, era un hombre sin parentesco con el niño. El estudio también halló que las personas analizadas descendían principalmente de migrantes recientes del Mediterráneo oriental. Los autores señalan que los calcos se han movido y restaurado con los años y advierten que las joyas o la proximidad no bastan para deducir el sexo ni los vínculos familiares.

El puerto y el mar

La ubicación del puerto de Pompeya sigue siendo objeto de debate. El parque describe el santuario de Venus sobre una terraza que dominaba «la bahía donde debía situarse el puerto», y el templo Dórico sobre el saliente situado encima de la bahía. Los edificios de Moregine, a unos 600 m de la ciudad, estaban junto al puerto fluvial del Sarno. La costa también ha cambiado desde el 79: el parque describe la villa de Diomedes orientada hacia la antigua línea de costa. El muelle, los barcos y las ánforas apiladas del modelo son una reconstrucción, no el plano de un puerto conocido.

Fuera de la puerta Marina estaban las termas Suburbanas, unos baños privados construidos contra la muralla, por debajo de la puerta. Las casas del borde occidental, como la casa del Brazalete de Oro y la villa Imperiale, descendían por la ladera en terrazas hacia el mar.

El Vesubio antes del 79

El Vesubio actual es un cono dentro del anillo roto del monte Somma. No se conoce su aspecto antes del 79. Una pintura mural de la casa del Centenario muestra a Baco cubierto de uvas junto a una única montaña escarpada y revestida de viñedos; a menudo se interpreta como el Vesubio anterior a la erupción. Sigurdsson y sus colaboradores la mencionan junto con una pintura de Herculano que muestra dos cumbres. Algunos estudiosos dudan de que la pintura represente siquiera al Vesubio.

El modelo muestra un único cono en el 79 y el anillo de Somma con su cono interior hoy. La forma del 79 es una estimación basada en la pintura.

Sin lava

Una imagen habitual del desastre muestra ríos de lava por las calles. La lava no llegó a Pompeya. La ciudad quedó sepultada por la piedra pómez caída del cielo y por la ceniza de las oleadas posteriores. En el borde norte del modelo, un terraplén sin excavar muestra un corte del depósito: piedra pómez blanca abajo, piedra pómez gris encima, una capa fina de ceniza de la cuarta oleada, ceniza más gruesa de las posteriores y, arriba, depósitos posteriores y suelo. El espesor de la piedra pómez y la fina capa de la cuarta oleada siguen los estudios citados; las capas superiores tienen espesores elegidos para el modelo.

De 1748 hasta hoy

Las excavaciones de Pompeya comenzaron en 1748 y avanzaron de forma intermitente, con interés por estatuas y pinturas, hasta que Giuseppe Fiorelli empezó a excavar sistemáticamente y a llevar registros detallados en el siglo XIX. El templo de Isis, hallado casi intacto en 1764, contribuyó mucho a la fama de Pompeya. En 1943, las bombas dañaron partes del yacimiento y destruyeron, entre otras cosas, la fachada de la casa de Trebius Valens y numerosos calcos. Desde 2018, nuevas excavaciones en la región V han sacado a la luz casas, una taberna con un mostrador pintado y la nota de carbón comentada antes.

El último paso del reloj muestra la ciudad actual: sin tejados, con muros rotos a alturas desiguales, casi sin enlucido salvo cerca del suelo, las columnas del foro aún en pie y visitantes en la plaza. Los remates rotos siguen un patrón creado para el modelo, no un levantamiento de los muros reales.

En qué difiere el modelo de la realidad

  • Distancias. La ciudad real mide unos 1,2 km de lado a lado; el modelo la comprime en unos 530 m dentro de las murallas. El orden de los lugares sigue el plano real, pero hay menos calles y son más cortas, y entre los monumentos hay menos manzanas.
  • Casas corrientes. Salvo los 26 lugares construidos a partir de las descripciones del parque, las casas están generadas: fachadas enlucidas con tiendas abiertas a las calles principales, un patio central, habitaciones alrededor y tejados inclinados hacia dentro. Son casas típicas, no retratos de casas reales.
  • El volcán. El Vesubio y la columna se sitúan a 1,7 km y se reducen por un factor de 0,17, para mantener los ángulos correctos dentro de una escena pequeña.
  • El reloj. Las alturas, espesores y horas proceden de reconstrucciones con incertidumbres de decenas de minutos y decenas de centímetros. Los acontecimientos muestran intervalos, y el modelo utiliza un valor de cada uno.
  • Tejados. El momento en que cae cada uno es una estimación.
  • Personas. Las figuras son maniquíes lisos sin rostro, con una túnica sencilla. Su número y el momento en que se marchan son ilustrativos, no recuentos.
  • Pinturas y mosaicos. CAVE CANEM, HAVE, SALVE LUCRU y los anuncios electorales siguen los originales; el mosaico de Alejandro y la montaña pintada son solo evocaciones.
  • El puerto. El muelle y los barcos son una reconstrucción.

Cómo desplazarte

Camina con WASD o las flechas, mantén Mayús para correr y arrastra para mirar; pulsa en el suelo para ir hasta ese punto. En un teléfono, el pulgar izquierdo mueve y el derecho orienta la vista. Abajo a la derecha hay tres modos: caminar, correr y Sobre los tejados, que eleva la vista a 30 m. El mapa de arriba a la izquierda muestra la ciudad del modelo; pulsa en él para ir a un lugar y usa el botón de la esquina para ampliarlo. En Mi perfil puedes introducir tu estatura: la figura naranja junto al poste de piedra pómez adoptará esa altura, y el panel indicará a qué hora la alcanzaría la piedra pómez. Foto oculta las etiquetas para encuadrar y guardar una imagen.

Teclado: 1, 2 y 3 cambian de modo; G abre la guía de lugares; T, los retos; F, los hallazgos ocultos; M, el mapa grande; P, el modo foto. Las teclas de coma y punto atrasan o adelantan el reloj 15 minutos.

Visita guiada, retos y hallazgos

La visita guiada tiene 18 pasos: la columna desde el foro y desde los escalones del templo, la regla, la piedra pómez junto al poste, los tejados desde arriba, la panadería, la casa del Fauno y el mosaico de Alejandro por la mañana, las termas, la calle, el anfiteatro, la ciudad a la una de la madrugada, la costa, la cuarta oleada, el corte del depósito, la nota de carbón, el foro actual y los paneles.

Lugares enumera 121 sitios de las páginas del Parque Arqueológico de Pompeya, con filtros por región y tipo y el año de su primera excavación. Los hallazgos ocultos son 26 tarjetas repartidas por la ciudad; acércate a una y mírala para abrirla. Ocho llevan la etiqueta «En realidad» y corrigen una historia habitual: la fecha, la torre de agua, la ciudad en obras, el anfiteatro más antiguo, el ADN de los calcos, la forma de la montaña, la ausencia de lava y la nota de carbón. Los retos son doce preguntas; los resueltos se guardan en tu navegador.

Preguntas

¿Cuándo entró en erupción el Vesubio y destruyó Pompeya?

En el año 79 d. C. Los manuscritos más antiguos de la carta de Plinio el Joven dan el 24 de agosto. Muchos hallazgos parecen otoñales y algunos estudiosos defienden una fecha en otoño, pero el 24 de octubre, tan repetido en internet, no tiene base en los manuscritos.

¿Cuánto duró la erupción?

La columna sostenida duró entre 17 y 19 horas aproximadamente, desde poco después del mediodía del primer día hasta la madrugada del segundo, según Carey y Sigurdsson (1987) y Scarpati y sus colaboradores (2024). Las oleadas y los flujos llegaron en las últimas horas.

¿Qué altura alcanzó la columna?

Unos 32 km como máximo en la reconstrucción de Carey y Sigurdsson; un estudio de 2024 describe una columna que osciló entre 14 y 34 km.

¿Qué espesor tenía la piedra pómez en Pompeya?

Unos 2,8 m en total, según Sigurdsson y sus colaboradores; el parque habla de unos tres metros y junto a la puerta de Nocera se midieron 3,5 m. Crecía entre 12 y 15 cm por hora aproximadamente.

¿La lava destruyó Pompeya?

No. Pompeya quedó sepultada por la piedra pómez que caía y por las cenizas de las oleadas piroclásticas. La lava no llegó a la ciudad.

¿Qué mató a los habitantes de Pompeya?

Algunos murieron durante la caída de piedra pómez, sobre todo dentro de edificios por el derrumbe de tejados y pisos: se hallaron 394 personas en esa capa. La mayoría murió por la cuarta oleada, temprano en la segunda mañana: en su depósito se encontraron 650 personas. Se debate si murieron principalmente por el calor o por asfixia.

¿Cuántas personas murieron?

En los dos tercios excavados de la ciudad se han hallado restos de más de mil personas. Otras murieron en distintos lugares de la bahía y probablemente muchos habitantes escaparon, pero no existe un total fiable.

¿Por qué no se fueron?

Muchos sí se fueron. La oscuridad, las piedras y el hundimiento de los tejados empujaron a la gente a salir durante la tarde y la noche. Otros intentaron marcharse de madrugada, caminando sobre la piedra pómez. Algunos se refugiaron dentro; las primeras oleadas no alcanzaron la ciudad y la cuarta llegó de repente.

¿Qué son los calcos de yeso?

Son los huecos que dejaron en la ceniza endurecida los cuerpos de las víctimas de las oleadas, rellenados con yeso desde 1863. Se han hecho algo más de cien. Contienen huesos, y un estudio de ADN de 2024 demostró que algunas historias sobre ellos eran erróneas.

¿Cómo era Pompeya antes de la erupción?

Una ciudad amurallada con calles pavimentadas, un foro, templos, teatros, termas, un anfiteatro, muchas tiendas y tabernas, y grandes casas decoradas con pinturas y mosaicos. El modelo muestra una parte de ella por la mañana.

¿Estaba Pompeya junto al mar?

Estaba cerca de la costa y de la desembocadura del Sarno. Se debate la ubicación exacta de su puerto; los edificios de Moregine, a unos 600 m de la ciudad, estaban junto al puerto fluvial.

¿Qué parte de Pompeya se ha excavado?

Unos dos tercios. Las excavaciones empezaron en 1748 y desde 2018 se han excavado nuevas zonas, como parte de la región V.

¿Por qué la exposición no muestra los calcos?

Son los restos de personas que murieron. La exposición permite caminar y jugar por la ciudad, y no sería adecuado incorporar a los muertos a esa experiencia. Las tarjetas describen los calcos con palabras y el parque los expone con cuidado.

¿Sufrió Herculano el mismo destino?

Herculano, al oeste del volcán, recibió poca ceniza durante la primera fase, pero la primera oleada lo alcanzó después de medianoche. Los estudios de los huesos de las víctimas apuntan a temperaturas de unos 500 °C.

¿Qué es el mosaico de Alejandro?

Un mosaico de suelo del siglo II a. C. de la casa del Fauno, con la batalla entre Alejandro Magno y el rey persa Darío. El original está en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles y en la casa hay una copia.

¿Qué era un thermopolium?

Una taberna o establecimiento que servía comida caliente y bebidas de recipientes empotrados en un mostrador de mampostería. El parque cuenta 89 en la parte excavada de Pompeya y señala que los usaban sobre todo personas de recursos modestos, no los dueños de las grandes casas.

Términos

  • Erupción pliniana: erupción explosiva con una columna alta y sostenida, llamada así por las cartas de Plinio el Joven.
  • Piedra pómez: roca volcánica ligera llena de burbujas de gas; en Pompeya cayó como lapilli, piedras de unos milímetros a unos centímetros.
  • Corriente de densidad piroclástica: nube rápida y caliente de ceniza, roca y gas que fluye junto al suelo; las diluidas se llaman oleadas y las densas, flujos.
  • Regio: uno de los nueve distritos en que los arqueólogos dividen Pompeya.
  • Atrio: sala principal de una casa romana, abierta al cielo por el centro sobre un estanque (impluvium).
  • Peristilo: jardín rodeado de una columnata.
  • Thermopolium: taberna o establecimiento que sirve comida caliente y bebidas de recipientes empotrados en un mostrador.
  • Calendas: primer día de un mes romano; las fechas se contaban hacia atrás desde él.
  • Larario: santuario doméstico.

Fuentes

Texto y simulación: CC BY-NC-SA 4.0, salvo que se indique lo contrario.

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